Entendemos como cultura organizacional aquellas normas y valores por los que se rige una empresa. Unos principios relacionados con la estructura de la compañía, con los métodos de desempeño del trabajo, y hasta el modo en que se relaciona la plantilla. Se trata, en román paladino, de la psicología de la organización, de su núcleo.

¿Por qué es tan importante la cultura organizacional?

Esta psicología organizacional cuenta con dos ámbitos de actuación: el interno y el externo. Este primero tiene que ver con cómo se relaciona la empresa con sus trabajadores, con las relaciones internas, las políticas de bienestar, el clima laboral de la oficina, etcétera.

Respecto al nivel externo de la cultura organizacional tiene que ver con el comportamiento de la entidad de cara al exterior, de su actitud social. Es la sumatoria de sus empleados y de la imagen corporativa que brinda fuera –a los clientes y en general–. Se encuentra determinada por cuestiones como su filosofía ecológica, si participa en actividades de caridad, gubernamentales y similares.

La idea es que esta cultura organizacional sea coherente y permita al trabajador identificarse con lo que se transmite socialmente.

Componentes básicos de la cultura organizacional:

Llegados a este punto podemos establecer algunos componentes básicos de la cultura organizacional de una empresa. Estos son:

  • Las normas organizacionales
  • Estructura de poder o tipo de liderazgo
  • Las relaciones de la plantilla
  • Los valores de la empresa

¿Cómo establecer la cultura organizacional?

Para contar con unos principios sólidos que rijan nuestra empresa y que sean inamovibles deberemos:

  1. Definir los VALORES de nuestra compañía: qué quiere conseguir, por qué hace lo que hace y en qué cree.
  2. Observaremos cómo quedaría nuestra cultura y si necesita CAMBIOS: En este punto se pueden hacer grupos de discusión sobre estos valores establecidos y tratar de poner sobre la mesa problemas que se quieran enfrentar por medio de la cultura.
  3. IDENTIFICAR o CONTRATAR a personas que se ajusten a esa cultura: Las personas hacen a la empresa, una vez se tienen fijados los valores y objetivos hay que tratar de saber qué tipo de persona establecería esos valores. Eso sí, cuidado con contratar gente que sea exactamente como nosotros, nosotros no somos la compañía.
  4. Invertir en la MARCA: aunque el sistema de Netflix no fue el más óptimo para transmitirlo, es importante comunicar cómo es la cultura organizacional.
  5. Busca cómo REFORZAR NUESTRA MARCA: Hay diversas maneras como cursos de formación, viajes…
  6. MEDIR: siempre debe ser la parte final de toda estrategia, en este caso, comprobar si atraemos el talento correcto y si nuestro talento actual está motivado.
Categorías: Recursos Humanos

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