A dos años de que se declaró el estado de emergencia por COVID 19, es muy esperanzador ver que en abril de este año los efectos de la pandemia van quedando atrás.  Por muchas razones esperamos que se mantenga en un nivel bajo el número de contagios, pero sobre todo que el número de fallecidos no crezca mas. 

Esto no quiere decir que hay que bajar la guardia y que las medidas de protección deben quedar atrás.  La vacunación ayudó a bajar la mortalidad y ha sido la razón principal de que a nivel mundial se empiece a ver un panorama diferente.  Sin embargo, hasta que dispongamos de un medicamento efectivo y disponible para todo el mundo, no podemos cantar victoria.

Los médicos de primera línea estuvieron aprendiendo de experiencias de la vida, crudas y realistas.  Lo mas destacado que recomendaron fue la oxigenación.  También demostraron la ineficacia de medicamentos como la hidroxicloroquina, y la invermectina. 

Afortunadamente los antivirales que Pfizer y Merck ya producen y que han sido aprobados en Estados Unidos, nos permiten tener una solución mas esperanzadora. Pero no son milagrosas y sobre todo dependerá de su oportuna aplicación.  Tampoco están a precios accesibles y esto limita su disponibilidad a todo mundo. 

Esto nos indica que las medidas de protección seguirán vigentes y en cada empresa debe haber una revisión de protocolos que deben mantenerse por el resto del año.  En un artículo por separado hablamos de este tema.

Categorías: Editorial

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